Ene 06
¿Y que ha pasado con aquel calor que invadía nuestros cuerpos al rozar los labios?,
justo hoy noté la ausencia de aquel golpe inminente
que azotaba mi pecho de adentro hacia afuera.
¿Será que contagiamos de costumbre nuestros silencios de intimidad?
o es que simplemente ¿ya no incendio tu floresta?.
Necesito calor,
necesito deseo,
destruye mi alma,
pero no me entregues besos sin fuego.