Mis días en Caracas (Ccs) han sido duros, no por pasar inconvenientes sino porque la costumbre aún no me llega.
A pesar de que han nacido muy buenos PANAS - los cuales veo normalmente por el MSN porque no he tenido el tiempo - la nostalgia no vacila en invadirme a menudo. Antes de venir me hice cierta idea de lo que podía pasar pero no llegué a pensar lo tanto que me pegaría sino hasta que ya estaba aquí y como dicen por ahi “chivo que se devuelve…”.
Intento centrarme en las oportunidades presentadas o en las que se puedan presentar, aún así no sé si este sea mi destino definitivo, el agite de la ciudad, la inseguridad (aunque gracias a Dios no me ha tocado y ya eso es en todos lados) y sobre todas las cosas la distancia. La distancia de esas personas que amo, quiero y/o aprecio, es duro a veces querer hablar y no tenerlos cerca.
Por otra parte busco reflejarme en el espejo de personas a quienes les ha tocado lo mismo o peor (pues algunos han ido más lejos), como tu caso Mayra, eres mi mayor ejemplo a seguir.
Di un paso algo amplio de ser un gran niñito a intentar ser adulto, a buscar mi independencia, de eso me siento orgulloso pero no puedo evitar sentir pavor. Me he caído y levantado a veces con ayuda y otras tantas sin ella y pienso seguir hasta agotar recursos, he dejado de hacer cosas por pensarlo mucho y no quiero que esta sea una más.
Aquí seguiré… ¿por cuanto tiempo?, pues no lo sé.. en realidad no lo sé..