Feb 07

Algunos días después de aquel encuentro, despierto cada mañana tomando por sorpresa al sol antes de que se pose por encima de aquellas curvas montañosas. Aprovecho de esos pocos instantes que me quedan de tranquilidad antes de que la luz desarrope a la ciudad y de que el resto de los mortales se percaten que ya amanece, para poder: recordar, recordar y recordar.Solo cierro los ojos para acariciarle y sentirle tan sutil como el viento que roza mis dedos y dibujo en el aire su rostro para poder robar un poco de aquel carmín que quedó aferrado a los míos.

Es increíble sentirle tan cerca y a la vez estar conciente de que cientos de kilómetros trazan una barrera entre nosotros, una barrera que logramos derrumbar con un mínimo intento pero que logra levantarse luego de cada adiós, retándonos a destruirle y lograr nuestros cometidos. << ¿Destruirle?, ¿nuestros? >> ¡Caramba!, sueno como si en realidad me importase no verle nuevamente, como si fuese cosa del destino un nuevo encuentro.

Y es que no puedo negarlo, dejé mi reloj en la orilla de la recámara para no ver su danzar y olvidarme de que el tiempo corre lento…. Justo ahora que quiero tomar el primer vuelo que me lleve a sus ojos, esos ojos que me hacen sentir otro, que levitan mi cuerpo e incendian mi pecho… justo ahora, aquellas manecillas traviesas solo caminan siendo esclavas de la rutina.

Debo encontrar algún motivo para salir de aquí en su búsqueda, porque ya sé que existe, es real y que sus besos son el manjar que jamás había imaginado probar.

Y ya lo tengo, el motivo es: “Ella”; si, si… pero las cosas no son tan fáciles, por algo tanta traba para verle la primera vez. Pero como valió la pena

(Teléfono en mano decido llamarle)

<< Te Extraño >> - es lo primero que alcanzo a decir – << No, no digas nada, solo quiero estés conciente de que tu presencia es necesaria y que tu ausencia me está matando >>
<>. Con tono de felicidad diluyéndose en melancolía.
<< Esto no será nada fácil, la distancia, los compromisos y muchas obstáculos que aún no hemos discernido se posarán sin más para evitar esto que decidimos vivir. No deseo quedarme en el camino sin intentarlo pero a pesar de lo hermoso, estoy temeroso a que las cosas no salgan como esperamos >>
<>
<< En una semana estaré de regreso… Ya no puedo más… verte se ha vuelto vital, no hago más que pensar en ti y aunque mi vida sigue su flujo, ahora tu estás presente en cada segundo >>
<>
<< Ok, por lo menos déjame desearte las Buenas No… >>

(Y en el teléfono queda un zumbido que me hace reaccionar y darme cuenta de que ya no está)

Una semana… ¿Dónde y como? No lo sé… Pero ahora si estoy seguro de que existe y la volveré a ver…

Ene 22

Mientras las manecillas del reloj bailan sobre mi muñeca -siempre hacia el mismo lado, pequeñas monótonas-, un joven se acerca a mi y dice: “Sr, ¿me compra una hermosa rosa roja?” a lo que contesto sin titubear: “Lo siento chico, no dudo que ofrezcas una flor de exuberante belleza, pero hoy.. hoy no es un día común”, el joven hace un ademan de incertidumbre que a su vez termina convirtiéndose en tristeza por el frustrado intento de mercadeo hacia mi persona.Sonrío y empiezo a perder la paciencia, hace más de media hora que le espero y aún no llega, <<¿Estaré molesto?, no, no, solo estoy nervioso como chiquillo>> ¿y si todo era mentira?, ¿y si solo intentaba burlarse de mi?, ¿Y si está oculta detrás de aquellos árboles porque no soy lo que esperaba?… Bah!! calla infantil, manten tu porte, conserva la cordura, es mujer y con sus coqueterías ofrecen retrasos, ya debe estar por llegar.. ¿verdad? -me pregunto-.

Y justo ahi, en el preciso instante en el que sentía fui derrotado sin compasión, aparece la calida sonrisa que en caravana hace relucir la mía.. Frágil, hermosa y con ojos que causan maremotos de sensaciones dentro de mi, ella estaba allí venía caminando hacia el lugar donde me posaba esperándole; ¡Santa Belleza! mi cuerpo temblaba de emoción y mis ojos incrédulos discutían con mi cabeza: “¡Claro que es ella!, se decían entre si”.

Palabras cortas y gesticulaciones un poco más amplias, miré sobre mi muñeca y las manecillas no bailaban, murmuraban deleitándose con aquella mujer que apareció ante nosotros, y la viejecilla que vende incienso en la esquina sonreía sabiendo que era complice de aquellas miradas.

En instantes nos movíamos o por lo menos eso creo, lo cierto es que bajo mis pies las cosas no seguían en el mismo sitio, el mundo giraba, tal vez sin hacernos perder el equilibrio. Disfruté cada palabra, respiro y movimiento, intenté no perderme detalle alguno pues no sabía cuanto iba a durarme esta vivencia.

Era la primera vez que disfrutaba de su esencia, y sinceramente es mucho más hermosa de lo que imaginaba o ya sabía, como para sorprenderme nuevamente e hipnotizarme como he sentido que estuve durante los días pasados, esperando su llegada.

Pequeño intento de ilusión que me mantiene cautivo ante esos ojos que explotan lo más íntimo dentro de mi y yo que me sentía impenetrable y tú que te adueñas de un gran trozo de mi alma.

Y en aquel minuto, el que esperaba con ansias, aquel sigiloso, que buscaba: el silencio perfecto, un cruce de miradas, el temblor de nuestros labios frente a frente sin conocerse en lo cercano… Ocurrió lo que desesperadamente temía: FLOTÉ… Ese minuto que no olvidaré por haberme elevado a lo más alto de aquella pequeña ciudad contigo en mis brazos./

Hoy por hoy no se si existes o solo fuiste producto de mi imaginación, en un intento de crearme un mundo paralelo, ese mundo que deseo en algunos rincones de mi alma.. pero si no estuviste allí, TE SENTÍ COMO NUNCA.

Mañana, mañana seguro seguiré pensándote….